La comunidad de Santa Isabel de San Ignacio de Velasco está avanzando en la consolidación de su gestión forestal comunitaria y apuesta por la implementación del aserrío móvil con motosierras, para mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales, incrementar el valor agregado local y fortalecer el control comunitario sobre la producción maderera.

Esta modalidad de aserrío in situ permitirá realizar la transformación primaria de la madera directamente en el bosque, utilizando equipos portátiles adaptados a contextos rurales. A diferencia de los modelos tradicionales, esta alternativa reduce la dependencia de infraestructura industrial externa, disminuye los costos de transporte y permite un mejor aprovechamiento de la madera. Además, facilita que una mayor parte del valor generado permanezca en la comunidad, contribuyendo a mejorar los ingresos locales.

Sin embargo, su implementación requiere condiciones previas sólidas, como una adecuada planificación forestal, reglas claras de uso, mecanismos de control social y capacidades técnicas. En este sentido, los avances logrados hasta ahora en la comunidad Santa Isabel forman parte del proceso que se ha iniciado para garantizar una implementación responsable y sostenible de esta tecnología.

En este sentido, Santa Isabel logró la aprobación de su Plan General de Manejo Forestal (PGMF) en 2025, un documento que establece las bases técnicas, organizativas y legales para el uso sostenible del bosque. Este año 2026 concluyeron el censo forestal que identifica y cuantifica tanto los árboles disponibles para el aprovechamiento como aquellos que deben ser conservados.

Más allá de lo técnico, el proceso acompañado por IBIF pone énfasis en el fortalecimiento de la gobernanza forestal comunitaria. Esto implica consolidar normas internas, mecanismos de toma de decisiones y sistemas de control que aseguren una distribución equitativa de los beneficios y un uso responsable del bosque.

El objetivo es evitar que el aprovechamiento forestal genere conflictos o desigualdades, promoviendo en cambio un modelo en el que la comunidad ejerza un control efectivo sobre sus recursos y participe activamente en toda la cadena productiva. Este modelo de gestión forestal apuesta por soluciones adaptadas al contexto local, combinando conocimientos técnicos, organización comunitaria y tecnologías apropiadas como el aserrío móvil con motosierras.

La experiencia de Santa Isabel se proyecta como un referente para otras comunidades en la Chiquitanía, demostrando que es posible avanzar hacia sistemas forestales más sostenibles e inclusivos que generen oportunidades económicas a nivel local.

 

Con el apoyo del proyecto Making Forest Work for Local People, financiado por STIHL