Siete comunidades construyen sus Planes de Ordenamiento Comunal en Lomerío, Bolivia
En el territorio indígena de Lomerío las comunidades Florida, Monterito, Palmira, Puquio Cristo Rey, Salinas, San Lorenzo y San Simón, estan decidiendo planificar su futuro colectivamente y avanzar en la construcción de Planes de Ordenamiento Comunal (POC).
Un conocimiento disperso
Durante años, las comunidades indígenas de Lomerío han vivido, trabajado y cuidado los bosques de su territorio. Las y los comunarios conocen sus senderos, los lugares donde el agua permanece incluso en tiempos difíciles, las zonas donde el bosque aún conserva su fuerza, los sitios de valor cultural y aquellos espacios donde las presiones sobre el territorio se hacen cada vez más evidentes.
Sin embargo, gran parte de ese conocimiento permanecía disperso en las experiencias cotidianas, individuales o familiares. El desafío era transformar ese conocimiento territorial en una herramienta capaz de orientar el futuro de las comunidades.
Un proceso de aprendizaje mutuo
Las autoridades del gobierno indígena, CICOL (Central Indigena de Comunidades Originarias de Lomerío ), y su Unidad Técnica Territorial, líderes comunales y familias se reunieron para iniciar un proceso de aprendizaje mutuo. Las comunidades aportaron sus conocimientos sobre el territorio, mientras equipos técnicos y monitores territoriales de la CICOL apoyaron la organización de información, la recopilación de datos y la construcción de insumos para la planificación.
El proceso combinó conocimiento comunal, entrevistas, grupos focales, encuestas familiares con sistemas de información geográfica, dialogando para comprender mejor el territorio. Cada encuentro permitió identificar historias del uso del bosque y la biodiversidad, identificar cambios en los sistemas productivos, reconocer amenazas emergentes, registrar cuerpos de agua y zonas de recarga hídrica. Esta información ayudó a comprender cómo las decisiones de una comunidad se relacionan con procesos que ocurren más allá de sus propios límites.
Este conocimiento local fue contrastado con imágenes satelitales, bases cartográficas y análisis territoriales, donde fueron apareciendo patrones, conexiones y relaciones entre el bosque, el agua, los cultivos y potreros. De esta manera las comunidades pudieron analizar su territorio desde múltiples dimensiones: social, productiva, cultural, ambiental y económica. Identificando también las oportunidades y desafíos que deberán enfrentar en los próximos años.
El derecho a decidir sobre su territorio
En un contexto donde los bosques enfrentan crecientes presiones, donde los incendios, la expansión de la frontera agropecuaria y los efectos del cambio climático transforman rápidamente los paisajes, estos procesos adquieren una importancia estratégica. Generan condiciones para que las comunidades ejerzan de manera más efectiva su derecho a decidir sobre el futuro de sus territorios, qué áreas usar, para qué actividad y cuáles conservar.
A partir de estos insumos, las siete comunidades continuarán avanzando hacia la zonificación participativa, la definición de normas de uso, la construcción de acuerdos territoriales y la aprobación de sus Planes de Ordenamiento Comunal. Será allí donde el conocimiento generado se transforme en decisiones colectivas capaces de orientar el desarrollo propio, fortalecer la gobernanza territorial y conservar los bosques que sostienen la vida en Lomerío.
Este trabajo se realiza en el marco del programa Puentes para la Biodiversidad.

