El 13 y 14 de septiembre realizamos en la comunidad de San Francisco de Guarrio, municipio de San Ignacio de Velasco, un taller de gastronomía y transformación de productos agroecológicos y nativos de la Chiquitanía.

Donde 40 participantes de diversas comunidades de los municipios de San José, Robore, San Ignacio de Velasco y la TCO Lomerío se capacitaron en la transformación y procesamiento de productos agroecológicos. De igual manera se coordinó la participación de mujeres de la ORMICH (Organización de Mujeres Indígenas Chiquitanas y la OMIML (Organización de mujeres indígenas monkoxi de Lomerío)

Esta capacitación es la continuidad a una serie de procesos que el IBIF lleva hace algunos años en las comunidades indígenas, implementando el proyecto Humedales Sin Fronteras, cuyo propósito es que la agroecología sea reconocida e implementada como una alternativa a la agricultura convencional, consolidado prácticas para una mayor seguridad y soberanía alimentaria.

El IBIF ha apoyado en el fortalecimiento de las capacidades técnicas a través de la asistencia y capacitación a 50 familias productoras de los municipios de San Ignacio de Velasco. Gracias a ello se ha escalado y replicado la experiencia con 20 nuevas familias en el municipio de San Miguel de Velasco y 60 en la TCO de Lomerío), articulando otros proyectos institucionales como los de Tropenbos International y BOS+.

“Vengo trabajando con los huertos agroecológicos hace 3 años. Ha sido muy bonito el trabajo para proteger nuestra propia alimentación, para tener alimentos saludables. Todo lo que aprendemos lo estamos poniendo en práctica en nuestra huerta agroecológica, sin utilizar agroquímicos. Carmen Masaí, comunidad Sañonama. San Ignacio de Velasco.

“Iniciamos en el 2019 y en el 2022 incrementamos algunas socias. Somos 17 beneficiarias que trabajamos de manera familiar. El beneficio es que hoy consumimos más verduras, nuestros padre no conocían la zanahoria, tomate, etc. ahora los consumimos a diario.” Nelly Chuve, comunidad Palmira. Lomerío.

La transformación de productos cosechados de los propios huertos representa oportunidades de diversificar los ingresos económicos de las familias indígenas e incorporar alimentos nutritivos y sanos en su dieta diaria, fortaleciendo la soberanía alimentaria de las comunidades chiquitanas y el cuidado de sus territorios.

“Gracias a la OMRICH que se contactó con IBIF, ellos ahora nos estan enseñando a sembrar y también gastronomía con una chef. Hoy en día hay mucha producción. Incluso las señoras sacan al mercado y ganan 200 o 300 bolivianos por tablón que venden en un día de mercado.” Roxana Rivero, comunidad Mediomonte. San Ignacio de Velasco.

“Estamos aprendiendo nuevas cosas para obtener dinero y poder sostener nuestro hogar (…) Estamos aprendiendo a utilizar nuestras propias verduras y frutas silvestres. Venimos 5 mujeres de mi comunidad y nos vamos con esta experiencia a compartir con las demás compañeras.” Nelly Chuvé, comunidad Palmira. Lomerío.

El valor agregado que aporta la transformacion de productos como mermeladas, postres, conservas, salsas, y otros, impulsa en las familias también a mantener la agroecología como herramienta para restaurar sus sistemas productivos. Con la diversificación de cultivos gestionados de manera sostenible, satisfacen su demanda de alimentos y de ingresos, sin expandir la frontera agrícola y con responsabilidad ambiental, manteniendo e inclusive aumentando la productividad.

“Nosotros aprendemos a cuidar nuestro medio ambiente. Ahorita por ejemplo está escaseando el agua, entonces aprendimos a usar botellitas plásticas para el sistema de goteo y no desperdiciar agua. Tampoco desperdiciamos nada de nuestros residuos orgánicos por que lo utilizamos en el compost” Carmen Masaí, comunidad Sañonama. San Ignacio de Velasco.

“Sembramos cebollita, berenjenas, tomates, lechugas, plátanos, cítricos. Tenemos algunas almendras chiquitanas, y otras plantas que se benefician mutuamente. Los tablones de siembra ahora me dan más productos y más grandes, usamos los mismos tablones (superficie) que abonamos para que se mantengan fértiles.” Roxana Rivero, comunidad Mediomonte. San Ignacio de Velasco.

 

Actividade realizada con el apoyo de: Both ENDS, Humedales Sin Fronteras , GLA y Tropenbos International