Somos una organización creada para coordinar, generar y difundir conocimientos, habilidades y herramientas para la gestión y aprovechamiento integral de los bosques en diferentes ecosistemas de Bolivia.
Trabajamos de manera coordinada con socios internacionales, gobiernos locales, territorios indígenas y organizaciones forestales comunitarias, para desarrollar mejores capacidades para un manejo integral del Bosque.
Promoviendo en jóvenes, hombres y mujeres, la conciencia sobre la importancia del ejercicio y participación en la gobernanza de sus territorios, la valorización del bosque, la gestión de los recursos naturales, la conservación de sus territorios, la gestión de riesgos contra incendios, el uso de herramientas de monitoreo, entre otros.
Además de ello, prestamos especial atención a las y los usuarios del bosque para llevar acciones que incentiven y consoliden iniciativas de negocios basados en los recursos del bosque, la agroforestería y agroecología. Con ello sumamos esfuerzos para fortalecer a los usuarios del Bosque mientras conservan sus recursos naturales y generan oportunidades económicas.
¡Fortaleciendo alianzas para una gobernanza territorial más inclusiva!
Nos alegra haber firmamos un convenio marco de trabajo colaborativo con la Organización de Mujeres Indígenas Originarias Chiquitanas de Concepción (OMIOCHC), con el propósito de impulsar acciones conjuntas que fortalezcan el liderazgo, la autonomía y la participación de las mujeres indígenas en la gestión de sus territorios.
Esta alianza permitirá desarrollar procesos de formación y fortalecimiento organizativo, promover iniciativas productivas sostenibles lideradas por mujeres, codiseñar proyectos y generar acciones orientadas al cuidado de los bosques, la gestión territorial y la resiliencia frente al cambio climático.
Consideramos que no es posible avanzar hacia territorios sostenibles sin la participación de las mujeres. Con este convenio buscamos impulsar procesos que reconozcan sus aportes, fortalezcan sus capacidades y promuevan su participación activa en la toma de decisiones sobre el futuro de sus territorios.
La construcción del futuro de los territorios se fortalece cuando las comunidades participan activamente en las decisiones sobre su futuro.
Por ello, los meses de junio y julio realizamos diferentes talleres participativos en siete comunidades de la TCO Lomerío para socializar el proceso de elaboración de Planes de Ordenamiento Comunal (POC).
Con la participación de 297 personas de las comunidades Salinas, Palmira, Monterito, San Lorenzo, San Simón, Florida y El Puquio Cristo Rey, junto a autoridades de la CICOL, la Unidad Técnica Territorial (UTT), monitores territoriales y comunarios, se compartió información sobre el alcance de los POC, su importancia para la planificación territorial y los pasos a seguir en su construcción.
Como resultado, las siete comunidades expresaron su consentimiento para continuar con el proceso, dejando constancia de ello en actas comunales. Este respaldo refleja la pertinencia de una planificación construida desde las comunidades, respetando sus prioridades, conocimientos y visión de desarrollo territorial.
Los Planes de Ordenamiento Comunal (POC) serán una herramienta construida por la propia comunidad para organizar y planificar el uso de su territorio de manera sostenible. Permite definir dónde realizar actividades productivas, qué áreas deben conservarse y cómo proteger recursos estratégicos como el agua, reduciendo conflictos y mejorando el aprovechamiento de la tierra. Además, fortalece los acuerdos y normas comunitarias ya existentes, respaldando las decisiones de la comunidad sobre su gestion territorial.
La prevención no es un esfuerzo aislado. Gobiernos locales, productores agropecuarios y comunidades deben trabajar unidos, con un firme compromiso y una coordinación constante, para reducir el riesgo de incendios forestales.
En los municipios y gobiernos locales, impulsamos espacios de diálogo donde se construyen acuerdos, se fortalecen las responsabilidades compartidas y se promueve una cultura de solidaridad frente a los desastres. Porque cuando el fuego arrasa, las consecuencias las sufrimos todos: se pierde biodiversidad y se ven seriamente afectadas la salud, la producción y el bienestar de nuestras poblaciones.